lunes, 18 de febrero de 2013

Clasificación



Se han hecho numerosas clasificaciones la , mayoría incompletas dado que el parásito es capaz de atacar casi cualquier órgano del ser humano, sumándose a esto el hecho de que la cisticercosis puede presentarse en forma asintomática siendo un hallazgo casual tanto clínicamente como en material de autopsias.

Los casos sintomáticos pueden agruparse en cuatro categorías de acuerdo con la localización del parásito.

1.   Cisticercosis diseminada. Compromete las vísceras, los músculos, el tejido conectivo e incluso el hueso. Raramente afecta los pulmones.

2.  Oftalmocisticercosis. Puede ser intra o extraocular. Es más frecuente a nivel subretinal y en el humor vítreo, produciendo una severa reacción inflamatoria por la muerte del parásito. Clínicamente afecta la visión en grado variable, llegando hasta la ceguera

3.    Neurocisticercosis. Es la forma más frecuente de cisticercosis y en muchas series llegando hasta un 97% para algunos investigadores. Sus síntomas pueden variar notablemente du- rante la evolución de la enfermedad y ser afectada por: 1) la presencia del parásito por sí mismo, 2) la consiguiente inflamación y 3) la fibrosis residual, los granulomas o las calcificaciones. Esto ha llevado a un concepto reciente sobre formas activas o inactivas de la entidad. Topográficamente se ha dividido la neurocisticercosis en espinal y cerebral.

4.    Cisticercosis mixta
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